16 de julio de 2017

Londres 2017, primera parte

El 12 de abril de 2017, volé por primera vez.

Recuerdo haber estado por las nubes, por encima de ellas, volando.
Nos dirigimos al aeropuerto por la mañana, a las 12:00 embarcábamos, mi primer vuelo, mi primer viaje al extranjero y juntos.
Nervios, pero ¡emoción! mucha emoción.
Poco antes de las 12:00 ya sabíamos nuestra puerta. Entramos, y allí estábamos sentados ya en un avión.
El aterrizaje...increíble, algo realmente nuevo para mí pero me lo imaginaba de esa manera.
Y ya en las nubes...por Castellón, Los Pirineos, Francia y finalmente: Inglaterra. Nuestro destino.

Poco más de 2 horas de vuelo y ya estábamos en ''tierra firme'', me esperaba el aire helado, pero no, con un jersey y lista. Cogimos las maletas, bajamos del avión y tocaba encontrar al conductor que nos llevaba al hotel.

Ya me lo dijeron antes, iba a sentir una sensación extraña al encontrarme en un país totalmente desconocido, así fue. Una vez en el aeropuerto de Luton, tan sólo había que dar los datos y esperar a ver mi nombre en un cartel (¡como en las películas!)
Y allí estaba un hombre muy agradable, que nos ayudó con el equipaje y chapurreó un poquito de español.

El paisaje del viaje de ida, hacia el hotel fue increíblemente especial.
Estábamos en el campo, a las afueras y todo era verde, cientos de tonos distintos de verde, marrón y amarillo. Y mansiones, por todos lados.
¡Ah! Y caballos, ponis, ovejas...

Una vez instalados en el hotel y ya comidos tocaba descubrir nuestro nuevo barrio: King's Cross.
Con muchas tiendecitas tipo 24 horas, pubs con macetas, parques en cada rincón y edificios clásicos que no sabíamos qué eran pero tenían pinta de importantes :D

Amanecí con el canto de los pájaros, bueno y al acostarme igual. Estaba en paz. Al lado estaba ese pequeño parque redondo en mitad de los edificios coloridos, y cada segundo escuchaba sus cantares. Me daban las buenas noches y los buenos días. 
O eso sentía.

Nuevo día en Londres, esta vez cogíamos el metro por primera vez y sabíamos que teníamos que comprar Oyster Card, una tarjeta tipo bono-bus que cuesta unas 5£
y ya estaba lista para cargar los viajes. Pusimos 20, y lo que sobraba, al acabar te devuelven el importe y la tarjeta. Esto nos sorprendió porque así me ahorro comprarla de nuevo, porque quién sabe si algún día volveremos...

Nos pusimos en marcha, antes que nada, tengo que decir que la Estación de King's Cross es
Próxima parada: ¡no sé! ¡recorrer todo el centro de Londres!

Empezamos la ruta por el barrio de los súper artistas: Soho. Rodeado de teatros, musicales, tienda de música, clubs...seguimos con Chinatown. Y, ¿qué decir de Chinatown? farolillos, muchos farolillos ¡¡y todo muy rojo!!

Y por fin, llegaron los esperados Leones. Trafalgar Square.
Y pudimos conocer National Portrait Gallery, con infinitos retratos de tantas personas, tantas épocas...nos maravilló.
Músicos callejeros, pintores, pompas de jabón, ¡y Fish & Chips! ¿Cómo ir a Inglaterra y no probarlo?

Continuamos nuestra ruta por los alrededores del Palacio de Buckingham, los jardines y St. James's Park
Sencillamente m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-o. Jamás había visto tanta variedad de aves, flores y animales en general. Una preciosidad en plena ciudad, ¡cómo todos los parques de por allí! de verdad, que es lo que más me encantó de Londres. Tanta naturaleza en mitad del caos de la ciudad.

Creo que me dejo algo, pero para ser la primera parte de nuestro viaje, está bien.
Lo siguiente son fotografías del móvil (todas están en Instagram @sunandbirds_) y con la cámara, ¡y el video por supuesto de mi canal de Youtube (Irii's Vibes).

































































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